sábado, 30 de abril de 2011

El sector del comercio dice que ampliar los horarios comerciales convertiría en desierto las calles

La Confederación Española de Comercio (CEC) cree que la ampliación de los horarios comerciales que estudia el Gobierno pondría en peligro la continuidad del comercio minorista, sin el cual los centros de las ciudades se convertirían en un desierto.


Flexibilizar los horarios comerciales rompería el equilibrio existente Según el presidente de la organización, Manuel García-Izquierdo, la flexibilización de los horarios comerciales rompería el equilibrio existente en la actualidad entre las grandes empresas de distribución y las pymes, beneficiando a las primeras, ubicadas mayoritariamente en el extrarradio de las ciudades.

El comité ejecutivo de la CEC se reunió esta semana con el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, quien les ha matizado que la ampliación de horarios de apertura se limitará a las zonas de gran afluencia turística y en ciertas épocas del año.

El sector cuestiona la efectividad de esa medida para reactivar la economía y, además, le sorprende que parta del Ministerio de Economía, cuando es el de Industria, Turismo y Comercio, el que tiene competencias en esta materia. De hecho, la patronal ya ha solicitado entrevistarse con su titular, Miguel Sebastián.

El Gobierno plantea una ampliación del número mínimo de horas semanales de apertura de 72 a 84 y de 8 a 12 el mínimo de días festivos que las CCAA deben dejar a los establecimientos.

Aunque la modificación horaria se restrinja a las zonas turísticas -según la CEC- prácticamente cualquier lugar de España puede definirse como tal, por la medida podría convertirse en "una puerta falsa" para la liberalización total de horarios.
Diferencias entre comunidades

La Comunidad de Madrid permite 22 festivos de apertura y 90 horas semanales de comercios abiertos La competencia en materia de comercio interior está transferida a las comunidades autónomas y, aunque la mayoría respeta los mínimos que establece actualmente la ley, algunas, como Madrid, permite 22 festivos abiertos y 90 horas de apertura semanales.

Pese a ello, desde la patronal apuntan a que la comunidad no ha crecido más que el País Vasco, donde no se abre en domingos y festivos, por lo que considera falsa la idea de que con ello se estimule el consumo y no ve ninguna razón objetiva para tocar el tema de horarios comerciales.

Además, recuerdan que los comercios con una superficie inferior a 300 metros cuadrados ubicados en zonas de gran afluencia turística ya tienen libertad de abrir todos los días.

Afectará a la conciliación familiar

Asimismo, en opinión de la patronal, España tiene un grado de liberalización de los horarios comerciales muy alto en comparación con el resto de países europeos, por lo que opina que el argumento de que sea una imposición de la UE no es lógico.

LA CEC propone medidas de carácter laboral, fiscal y financiero para asegurar la supervivencia del comercio minorista A juicio del presidente de la CEC, el modelo de equilibrio entre todos los formatos comerciales que se ha conseguido en España respecto a los horarios de apertura ha sido modélico y de referencia en Europa.

Además, de ampliarse los horarios, la conciliación familiar se hará prácticamente imposible, teniendo en cuenta que el 90% de los empresarios del sector son autónomos y que el 62% del empleo es femenino y el 20%, juvenil.

En lugar de modificar los horarios comerciales, la CEC propone, para asegurar la supervivencia del comercio minorista, medidas de carácter laboral, fiscal y financiero, y advierte de que el sector aún no ha tocado fondo, pero si continúa sufriendo una importante restricción del crédito bancario, la situación podría ser caótica.

Aunque el pequeño comercio es el sector donde menos empleos se han destruido desde el inicio de la crisis, eso se debe a que los empresarios no pueden asumir los costes del despido por la elevada antigüedad de sus empleados y muchos han tenido que comprometer su patrimonio personal para poder pagar las nóminas.

La CEC estima que 50.000 comercios minoristas (un 10%) se han visto afectados por la crisis y se han perdido 200.000 empleos en los últimos dos años.

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jueves, 28 de abril de 2011

El pequeño comercio rechaza abrir más horas para activar el consumo

El presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Manuel García-Izquierdo, advirtió ayer que los pequeños y medianos establecimientos no podrán sobrevivir a una posible ampliación de los horarios comerciales. Esta medida, sostienen, no reactivará el consumo como defiende el Gobierno. Además, reclamó rebajas fiscales que alivien la crisis.

M. G. Pascual - Madrid - 28/04/2011 El sector del comercio especializado aún no ha tocado fondo, pero podría hacerlo de ampliarse los horarios y el número de aperturas en festivos. Así se lo comunicó ayer el flamante presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Manuel García-Izquierdo, al secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, con quien mantuvo una primera reunión para abordar este asunto.

El objetivo de la entrevista no era otro que manifestar la alarma del sector ante los planes del Gobierno de modificar la regulación de los horarios comerciales. Según García-Izquierdo, el Ejecutivo pretende limitar los cambios a las "zonas de gran afluencia turística", que en la actualidad pueden abrir sus establecimientos durante más horas que el resto.

De seguir adelante, dicha medida podría generar un "puente falso para la liberalización de horarios", considera el responsable de CEC, ya que el turismo está presente en toda la península y resulta muy difícil delimitar con precisión las zonas de gran afluencia. Con la actual regulación, son los Ayuntamientos los que tienen que solicitar a las respectivas comunidades autónomas la declaración de dichas zonas. Las regiones, pues, son las que establecen las horas semanales hábiles y cuántos domingos y festivos se puede trabajar.

Sin embargo, desde CEC consideran injustificable la ampliación de los horarios comerciales. Ven más que suficientes las actuales 12 horas diarias repartidas en seis días a la semana (los establecimientos de menos de 300 metros cuadrados pueden abrir cuando quieran). "Los consumidores están perfectamente atendidos y es falso que si se trabaja más festivos, se estimula el consumo", señala García-Izquierdo.

"Teniendo en cuenta que el 90% de los empresarios del comercio son autónomos, que el 62% del empleo en el comercio especializado es femenino y que el 20% es juvenil, si abriésemos todos los domingos, sería imposible la conciliación familiar".

Pero la razón de fondo del rechazo a incrementar las horas semanales de trabajo va más allá de sus consecuencias en la vida privada. "Modificar los horarios de actividad comercial supondría romper el equilibrio en favor de las grandes superficies", apunta el vicepresidente de la CEC, Pedro Campo. "El mercado de la distribución está planteado en un modelo bipolar. Los recursos de las pequeñas y medianas empresas frente a las grandes son incomparables, de ahí que la Administración deba actuar para intentar mantener un cierto equilibrio", sentencia.

La situación del sector es "dramática", opina Campo. Con todo, García-Izquierdo asegura que es uno de los sectores que menos empleo ha destruido. "Desde el inicio de la crisis se han perdido unos 200.000 puestos de trabajo, y el 10% de los establecimientos ha tenido que cerrar o despedir", apunta.

Más crédito y menos impuestos

Los representantes de la CEC lograron que Economía se comprometiera a consultarles antes de legislar sobre cuestiones que afecten al sector. Asimismo, aprovecharon dicho encuentro para plantearle otras cuestiones.

Así, presentaron una batería de medidas dirigidas a reducir la presión fiscal, algo que agilizaría el negocio. Entre sus 15 peticiones se incluye la reducción de los módulos del IRPF, establecer tramos reducidos en el impuesto de sociedades, exención o bonificación del IBI para los locales afectados por obras públicas o el establecimiento de un IVA reducido para determinadas mercancías (equipamiento personal y sector hogar).

Exigieron también que el Gobierno refuerce su presión sobre la banca privada para combatir la escasez de crédito, que está asfixiando a los pequeños y medianos comercios.

"Encorsetados" por los convenios colectivos

Desde la patronal del pequeño comercio se siguen con atención las negociaciones entre patronal y sindicatos para reformar la estructura de los convenios colectivos.

"Nosotros estamos totalmente encorsetados por los convenios. Necesitamos medidas de flexibilidad interna que nos permitan poder adaptarnos a los nuevos tiempos", indicó el vicepresidente de la organización, Pedro Campo.

Una de las razones que dan desde la propia CEC para explicar el comparativamente bajo número de despidos es que, sencillamente, "no pueden hacer frente a los costes que estos suponen".

"Muchos establecimientos no pueden llevar a cabo ajustes de plantilla aunque lo necesiten, y tienen que recurrir al patrimonio personal para pagar las nóminas", señaló Campo. Por eso, sostuvo que abaratar los costes asociados al cese de contratos sería muy bienvenido en el sector.

Clientes satisfechos

Una encuesta encargada por la CEC revela que el 88% de los usuarios se muestra satisfecho con los actuales horarios de los comercios. Asimismo, no se detectan peticiones de cambio en los domingos o festivos hábiles, pese a las diferencias entre las autonomías.

La noticia.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Temor a los chinos



El sector del pequeño comercio de Zaragoza se muestra muy preocupado por la apertura, en todos los barrios de la ciudad, de establecimientos de ropa y complementos regentados por ciudadanos chinos. "Son tiendas muy bien montadas que nada tienen que ver con los bazares. La calidad de las prendas es muy distinta a la del comercio tradicional, pero está haciendo mucho daño a aquellos especializados, por ejemplo, en ropa para jóvenes", asegura la vicepresidenta de Ecos, Margarita Ballarín.

El caso es que los propios comerciantes señalan que "en estos momentos, y mientras el autónomo de toda la vida está cerrando su negocio, ellos son los únicos que siguen abriendo nuevas tiendas". Otros recuerdan directamente a los aragoneses que "todo el dinero que se pueda dejar en este tipo de establecimientos no se queda aquí, ni nos genera riqueza, sino que sale para fuera". También denuncian los horarios de apertura de este tipo de negocio. "Muchos abren todo el día y durante toda la semana, incluidos los domingos. Un hecho que rompe el tradicional descanso del autónomo.

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miércoles, 1 de septiembre de 2010

Las grandes superficies copan el mercado de los libros de texto



Para desgracia de los más pequeños, que todavía disfrutan de las vacaciones estivales, el colegio ya está a la vuelta de la esquina; algo que saben las grandes superficies, que están empezando a montar sus estanterías y escaparates destinados, principalmente, a los padres.
La temporada se presenta «muy parecida a la del año pasado», según vaticina el jefe de sector de Carrefour, Joaquín Villalba. Como los buenos estudiantes, dejaron la tarea hecha hace tiempo.

La meticulosa recogida de los vales de reserva de los libros de texto llevados por los padres se ha producido entre junio y julio. El pasado 1 de agosto no se admitió ni uno más.
La razón de trabajar con tanta anticipación, según Villalba, porque «este mundo es muy sui géneris con lo que tiene en fábrica». Tanto que obliga a hacer estimaciones «muy afinadas». Se produce prácticamente sólo lo que se necesita. «Tantos niños, tantos colegios», describe el responsable de sección.


A ello se suma que el hipermercado no podrá hacer devoluciones del excedente, que será carne de almacén o del contenedor azul de reciclaje. El encargado advierte a rezagados y despistados, que a esta altura del calendario quizás ya no haya remedio: «Habrá padres que vengan ahora en agosto o en septiembre, y puede que los libros ya no los tengan ni los fabricantes».

Establecimientos como Carrefour echan mano de una política de marketing agresiva, con la que presumen de tener «los mejores precios», e incluso de ofrecer «diez veces la diferencia» a quienes encuentren precios más baratos. Villalba prefiere no hablar de cifras, pero no niega que los descuentos pueden alcanzar hasta un 25% sobre el precio de cada editorial. Unas rebajas, que según este jefe de grandes superficies, «respetan los límites permitidos por la ley».
Para captar clientes, además se facilita el pago en tres meses sin intereses, e incluso se hacen sorteos con premios como bicicletas, televisores o DVD.


Frente a esta guerra de precios y de competencia feroz, está el pequeño comercio que sobrevive con otras fórmulas. Así lo defiende Alberto Bollullo, comercial de la papelería portuense que lleva su apellido. «Nosotros sólo nos podemos diferenciar en el servicio. Las grandes superficies intentan, poniendo los precios de coste, que la gente vaya allí a comprar productos de alimentación, los artículos de papelería o el calzado, que es por donde les repercute». Ésta es la técnica que deben combatir para no quedar fuera del mercado.
«Ellos quieren ver el supermercado lleno», apostilla. Bollullo critica las aglomeraciones que, a su manera de ver, se viven en un centro comercial, y pone en valor el espíritu de mejora del pequeño comerciante: «Con los cheques-libro se intenta que estén lo antes posible, y que los clientes no tengan que venir muchas veces».

«Para dejarlos a precio de coste, ellos mantienen unos acuerdos con las editoriales a los que nosotros nunca podremos llegar», desvela. La alternativa es llegar a los centros que solicitan textos de editoriales que no pactan con los hipermercados. Aunque la nueva esperanza para los libreros está en todo lo que rodea a la vuelta al colegio: «La gente tendrá que seguir comprando el material de papelería, que nos deja un mayor porcentaje de beneficio que los libros, por que con el cheque-libro es mínimo.

La guerra está declarada y un año más pequeños y grandes comerciantes pelean por hacerse con el mayor número de clientes. Mientras, los padres hacen ya números.

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lunes, 23 de agosto de 2010

El PP pide que se retomen las sesiones de la Mesa do Comercio Local después de cuatro años

El grupo municipal popular solicitó ayer al Ayuntamiento que se retomen las reuniones de la Mesa do Comercio Local, que a pesar de tener reguladas sus convocatorias con una periodicidad mensual llevan más de cuatro años sin celebrarse. Constituida en el 2001, esta mesa tiene como finalidad apoyar al pequeño comercio, asumiendo funciones de consejo asesor, para impulsar la dinamización de la vida del pequeño comercio de la ciudad.

Esta mesa sectorial está integrada por el alcalde, que la preside, e integrada por el concejal delegado de Comercio, técnicos del departamento municipal de Promoción Económica, un representante de la Xunta, otro de la Cámara de Comercio y miembros de las asociaciones de comerciantes de la ciudad.

Según el concejal opositor Ángel Espadas, en la actual situación de crisis debería reforzarse el diálogo y la comunicación entre los diferentes sectores económicos de la ciudad y el equipo de gobierno, «e o exemplo da Mesa do Comercio amosa un panorama diferente» a la línea que debería impulsarse, en opinión del Partido Popular.
Lo que piensa el sector

Para el edil, la no convocatoria de este órgano supone un «desprezo absoluto» del alcalde hacia los comerciantes, sobre todo si se tiene en cuenta el tiempo que lleva sin convocarse, 53 meses, y lamenta que las acciones puestas en marcha desde la concejalía de Promoción Económica no sean discutidas con el sector, con lo que «é moi difícil saber si se acerta sen coñecer a opinión dos implicados».

Ángel Espadas pide un esfuerzo al equipo de gobierno para recuperar el diálogo, toda vez que el comercio local «é un dos grandes agraviados pola actual situación económica, pese a manterse como un dos pulmóns económicos da cidade».

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